Dos hombres del entorno de Benedicto XVI, ligados a una red de prostitución gay
Se trata de un miembro del coro de la Capilla Giulia y de un consultor en construcciones. Grabaciones policiales vinculan a ambos a una red de prostitución masculina.
El ingeniero Angelo Balducci y el corista de nacionalidad nigeriana Ghinedu Ehiem aparecen implicados en una red de prostitución homosexual revelada por grabaciones policiales de las que hoy se hacen eco todos los medios italianos.
Los dos hombres, muy ligados a la Santa Sede, habrían mantenido conversaciones sobre sexo gay, según un extracto de los documentos publicados por el diario La Repubblica. Para la policía, ellos integraban, junto a un tercer hombre del que no trascendió su identidad, “una red organizada de amparo a la prostitución masculina”.
De los detalles conocidos hasta ahora, se sabe que Ehiem habría facilitado los servicios sexuales de hombres a Balducci. Entre los prostitutos, había inmigrantes sin papeles y seminaristas.
El diario mexicano Vanguardia reproduce incluso el extracto de una conversación entre ambos: “Angelo… no te digo más. Dos metros, 97 kilos, 33 años y completamente activo”.
Reacción en el Vaticano
Hasta ahora, la Santa Sede se ha limitado a decir que Ehiem “no es un religioso ni un seminarista” y ha apartado rápidamente al corista de la Capilla Giulia.
Con respecto a Balducci, la situación es algo más delicada. Aunque el hombre fue desvinculado oficialmente del Vaticano por su implicación en otro caso de corrupción, desde la Santa Sede no pueden minimizar que se trata de una personalidad influyente y con llegada a los círculos religiosos más poderosos.
Balducci es miembro de un grupo de elite denominado Gentilhombres de Su Santidad, quienes son llamados para trabajar en el Palacio Apostólico del Vaticano en ocasiones importantes como cuando el Papa recibe a jefes de Estado o preside eventos relevantes. Los Gentilhombres de Su Santidad por ejemplo, fueron quienes llevaron el ataúd del Papa Juan Pablo II en su funeral en el 2005.

